viernes, 19 de mayo de 2017

Categorías de ordenamiento territorial

Planes de Desarrollo y Ordenamiento Territorial en Ecuador

El Código Orgánico de Planificación y Finanzas Públicas establece la obligatoriedad de orientar los esfuerzos estatales hacia el logro de los objetivos nacionales de desarrollo, disposición que incluye a los gobiernos autónomos descentralizados, quienes dan cumplimiento a través del plan de desarrollo y ordenamiento territorial.

La Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo - Senplades es la entidad encargada de formular los lineamientos y directrices para la realización de estos planes, los cuales, en términos generales están conformados por una fase de diagnóstico, una fase de propuesta y el modelo de gestión.

El diagnóstico se estructura en torno a 6 componentes: físico ambiental, económico, sociocultural, asentamientos humanos, movilidad energía y conectividad, y político institucional. El diagnóstico  de los PDyOT concluye con el análisis estratégico territorial, el cual determina la potencialidad del territorio en función de la capacidad de uso de la tierra, que posteriormente permitirá territorializar las políticas públicas.

En este sentido, es necesario partir de una zonificación que permita ubicar espacialmente en dónde se encuentran los problemas y las potencialidades prioritarios de un territorio. Existen diferentes zonificaciones posibles: por unidades homogéneas, por unidades ambientales, por unidades de paisaje, por conflictos de uso, entre  otras. A continuación se describe brevemente el proceso para llevar a cabo este análisis, según lo contempló la Senplades en su metodología.

Las 8 clases son las siguientes:
Clase
Descripción
Clase I
Son tierras arables que pueden ser utilizadas para el desarrollo intensivo de actividades
agrícolas, pecuarias o forestales adaptadas ecológicamente a la zona, no presentan 
limitaciones, ni peligro de erosión hídrica.
Clase II
Son tierras arables que pueden ser utilizadas para el desarrollo de actividades agrícolas
pecuarias o forestales adaptadas ecológicamente a la zona, requieren prácticas de 
manejo más cuidadoso que los suelos de la Clase I, son tierras con ligeras limitaciones, 
con pendientes menores al 5 %.
Clase III
Son tierras arables, en las cuales se reduce la posibilidad de elección de cultivos 
anuales a desarrollar o se incrementan los costos de producción debido a la 
presencia de ligeras a moderadas limitaciones, por lo que existe la necesidad de 
usar prácticas de manejo de suelo y agua. Generalmente se encuentran en pendientes 
menores al 12 %.
Clase IV
Son tierras arables que requieren un tratamiento especial en cuanto a las labores de 
maquinaria o permiten un laboreo ocasional para evitar la erosión hídrica. Se 
restringe el establecimiento de cultivos intensivos y admite cultivos siempre y cuando 
se realicen prácticas de manejo y conservación.
Clase V
Esta clase agrológica es de uso limitado, las tierras requieren de un tratamiento muy 
especial en cuanto a las labores con maquinaria ya que presentan limitaciones 
difíciles de eliminar en la práctica, se reduce el uso de cultivos anuales, permanentes 
 y semipermanentes a unos pocos aptos por las severas condiciones físicas.
Clase VI
Son tierras no arables con severas limitaciones para el riego, aptas para su 
 aprovechamiento con pastos y especies forestales, ocasionalmente pueden incluirse 
cultivos permanentes.
Clase VII
Son tierras no arables, que presentan fuertes limitaciones para el laboreo, especialmente 
por la pendiente. Las condiciones de esta clase se reducen al aprovechamiento forestal, 
la inclusión de otras actividades degrada sus condiciones físicas.
Clase VIII
Son áreas que deben mantenerse con páramo, vegetación arbustiva, arbórea o 
cualquier cobertura natural que proteja de la erosión, mantenga la vida silvestre y fuentes
de agua. Son tierras con las más severas limitaciones; corresponden generalmente 
a pendientes superiores al 70%. Independiente de sus limitaciones solas o combinadas 
no presentan condiciones para su utilización con actividades agrícolas o pecuarias.
En el análisis se consideraron las siguientes variables estratégicas:

A través del Servicio Nacional de Información se facilitaron los insumos estadísticos y cartográficos, así como la asistencia técnica a través de talleres focales en todas las provincias del país, a los equipos técnicos de los GAD para llevar a cabo este análisis, bajo los siguientes lineamientos:

Fuente:

Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo. 2014. Lineamientos para la actualización y / o formulación de los planes de desarrollo estratégico y ordenamiento territorial.

Análisis estratégico territorial

Generación del mapa nacional de conflictos de uso de la tierra


En Ecuador, el Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (MAGAP), el Ministerio del Ambiente (MAE) y el Instituto Espacial Ecuatoriano (IEE) generaron el Mapa de cobertura y uso de la tierra del Ecuador continental 2013-2014 y Mapa de capacidad de uso de la tierra año 2014 a escala 1:100.000, los cuales permitieron evaluar y construir los conflictos de uso de la tierra, con la finalidad de tener una herramienta válida a nivel nacional para los procesos de planificación y ordenamiento territorial.

Conceptualmente los conflictos de uso de la tierra son el resultado de la discrepancia del uso que el hombre hace del medio natural y aquel que debería tener de acuerdo con la oferta ambiental. Se originan por diversas causas entre las que sobresalen la desigualdad en la distribución de las tierras, el predominio de intereses particulares sobre los intereses colectivos y el manejo no planificado de la relación uso-tierra en una determinada región (IGAC, 2002). Los conflictos de uso de la tierra se presentan cuando las tierras son utilizadas inadecuadamente ya sea por sobreutilización o subutilización (IGAC, 2002).

Para la construcción de este mapa, fueron necesarias las siguientes actividades: 
  1. Selección de información existente: mapas de cobertura y uso de la tierra, mapa de la capacidad y uso de la tierra y el mapa de patrimonio de áreas naturales del Estado (PANE).
  2. Sistematización de unidades del mapa de cobertura y uso de la tierra de acuerdo a las unidades a considerar en la definición de los conflictos de uso de la tierra.
  3. Construcción de la matriz de decisión para el establecimiento de los conflictos de uso de la tierra. Dicha matriz comprende dos ejes: unidades sistematizadas de la cobertura y uso de la tierra y unidades de capacidad de uso de la tierra. Posteriormente se evalúa cada unidad de uso con su correspondiente unidad de capacidad de uso, dependiendo de su concordancia se determina su uso adecuado o los conflictos como subutilización o sobreutilización de la tierra.
  4. Determinación de los conflictos con el PANE, considerando las unidades de cobertura y uso distintas a vegetal natural.
  5. Superposición de los mapas de cobertura y uso de la tierra y de capacidad de uso de la tierra y definición de conflictos, tomando como base la matriz de decisión.
Para la construcción de los conflictos se elaboró una matriz de decisión, a partir de la cual se evaluó la compatibilidad o discrepancia entre el uso de los recursos y su vocación, identificando el tipo de conflicto por sobreutilización o subutilización en las unidades territoriales que presentaron algún tipo de intervención.
A continuación se describen las unidades del mapa de conflictos de uso de la tierra:

  • Uso adecuado: tierras donde la unidad cobertura y uso actual dominante guarda correspondencia con la capacidad de uso principal o con un uso compatible. No causa deterioro ambiental, lo cual permite mantener actividades adecuadas y acordes con la capacidad productiva natural de las tierras. Estas áreas presentan condiciones ambientales propicias para el desarrollo de los usos actuales, por lo cual se recomienda mantener el uso actual o usos alternativos compatibles. (IGAC, 2002)
  • Subutilización: tierras donde el uso y cobertura dominante corresponde a un nivel inferior de intensidad de uso, si se compara con la capacidad de uso principal o la de los usos compatibles. (IGAC, 2002)
  • Sobreutilización: tierras donde el uso y cobertura dominante es más intenso en comparación con la capacidad de uso, de acuerdo con sus características agroecológicas. En estas tierras los usos actuales hacen un aprovechamiento intenso de los recursos, sobrepasando su capacidad natural productiva, siendo incompatibles con la vocación de uso principal. (IGAC, 2002)

Mapa nacional de conflictos de uso de la tierra

Las zonas con color rojo representan las áreas que fueron caracterizadas como sobreutilizadas, en donde el uso actual sobrepasa la capacidad de uso de la tierra. Las unidades amarillas son aquellas caracterizadas como subutilizadas, es decir son tierras aptas para actividades productivas más intensas de las actuales. Las unidades de color verde son las calificadas como uso adecuado, estas zonas deben mantener el nivel de intensidad actual y garantizar que en el futuro no se incremente su grado de explotación.


Con base en estos resultados, se puede interpretar que aproximadamente el 31% de la superficie del Ecuador continental se encuentra bajo algún tipo de conflicto. El 20,17% de la superficie del país se explota bajo procesos de sobreutilización de los recursos. Mientras que el 10,83% muestra que existen zonas subutilizadas, es decir que no son aprovechadas de acuerdo a su capacidad de uso. Así mismo, el 66,46% corresponde a zonas donde la cobertura y la capacidad de uso son concordantes, es decir el uso es adecuado respecto a la capacidad de los recursos.


Conclusiones:

Se conocen los conflictos de uso de la tierra, gracias al análisis integrado de los mapas de cobertura y uso de la tierra y capacidad de uso de la tierra escalas 1:100.000.

Recomendaciones:

La aplicación y uso del mapa de conflictos debe ser a niveles de escalas concordantes con la de sus insumos, es decir a niveles provinciales.

Los resultados del mapa de conflictos de uso de la tierra se derivan de criterios técnico-conceptuales, que deben ser considerados como referencia y ser discutidos en los territorios previo a definir los lineamientos para planificación y ordenamiento territorial.

Fuente:

Senplades e IEE. 2014. Generación del mapa de conflictos de uso de la tierra escala 1:100.000 a nivel nacional.

Aplicación de los SIG para determinar patrones espaciales y los factores de la deforestación

Mapa histórico de la deforestación en Ecuador continental

En 2012, el Ministerio del Ambiente (MAE) ejecutó el proyecto “Mapa Histórico de Deforestación del Ecuador Continental” con el objetivo de construir el escenario histórico de deforestación a nivel nacional para los períodos 1990 - 2000 y 2000 - 2008.

La información generada es fundamental para el proceso de planificación territorial y el apoyo a la toma de decisiones, que rebasan los aspectos de conservación de la biodiversidad y manejo sostenible de los bosques, como son:
  • Planificación territorial y elaboración de los planes de desarrollo y ordenamiento territorial de los Gobiernos Autónomos Descentralizados.
  • Planificación y definición de zonas aptas para la producción (agricultura, ganadería y plantaciones forestales).
  • Priorización de zonas para la restauración y protección de cuencas hidrográficas.
  • Identificación y análisis de riesgos naturales.
  • Evaluación del impacto de programas de conservación y desarrollo implementados por los diferentes niveles de Gobierno.
  • Planificación ambiental en general.

Para la construcción del Mapa Histórico de Deforestación se utilizaron imágenes satelitales LANDSAT y ASTER, para generar mapas de cobertura y uso de la tierra para los años 1990, 2000 y 2008, a partir de los cuales se generaron mapas de cambio de cobertura y uso de la tierra (CCUT), así como las matrices de cambio utilizadas para calcular las tasas de deforestación para los periodos 1990 - 2000 y 2000 - 2008.

En las regiones donde el país tiene ecosistemas de bosque que presentan importantes variaciones fenológicas, se utilizaron imágenes de la época seca y húmeda (dependiendo de la disponibilidad de las imágenes). Además, se cuenta con imágenes satelitales LANDSAT ETM+ sometidas a procesos de relleno de vacíos de información, ortorectificación, remoción visual de áreas con nubes e interpretación y la clasificación, con el fin de maximizar la cobertura de imágenes para el Ecuador continental.
Metodología de trabajo

La clasificación de cobertura y uso y de la tierra se realizó de forma independiente para cada año de referencia. La leyenda de cobertura y uso de la tierra utilizada es jerárquica (anidada), y considera las clases de uso y cobertura definidas por el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) en el 2006. En la definición de las 16 clases de uso y cobertura intervinieron las entidades competentes de este tema a nivel nacional: MAE - CLIRSEN - SINAGAP. 

Para este efecto, Ecuador fue dividido en seis subregiones homogéneas, de acuerdo con los gradientes ambientales que generan paisajes altamente heterogéneos, tanto en estructura y distribución de ecosistemas naturales como en sistemas productivos humanos.

Cada polígono fue clasificado de acuerdo a un método no supervisado, en base a sus atributos espectrales; estas clases se asignaron a las clases temáticas de la leyenda. Posteriormente, los mapas se editaron para resolver problemas de mezcla espectral o mezcla entre clases y se verificó la incertidumbre de cada mapa, obteniendo un índice Kappa nacional de 0,7 para los mapas de 1990, 2000 y 2008, el cual evalúa que la clasificación ha discriminado las categorías de interés con exactitud.

Se realizó trabajo de campo en todo el Ecuador continental para obtener puntos de referencia, calibración y validación para la producción del mapa; la información se manejó a través de bases de datos relacionales.

Cálculo de la tasa de deforestación

Las áreas donde ha ocurrido conversión de la cobertura boscosa se identificaron comparando pares consecutivos de los mapas de uso y cobertura de la tierra para generar dos mapas de cambio: 1990 - 2000 y 2000 - 2008. Posteriormente se generaron matrices de cambio, las mismas que fueron ajustadas linealmente (interpoladas o extrapoladas) a las fechas de referencia.

Las tasas de deforestación se calcularon por sub-regiones que posteriormente fueron agrupadas para calcular la tasa nacional. Adicionalmente, se calculó de la tasa de cambio anual, que es la comparación del área cubierta por bosque en la misma región en dos épocas diferentes. 

Resultados

La comparación se realizó homogeneizando los vacíos de información para las tres fechas dando un 14%. En este sentido, el análisis comparativo de deforestación se realiza cubriendo el 86% del Ecuador continental.

En el año 1990 la cobertura de vegetación natural fue de 15’519.590 ha, que representa el 62% del territorio nacional divida entre bosques nativos 12’896.224 ha, páramos 1’440.093 ha, vegetación arbustiva 946.567 ha y vegetación herbácea 236.706 ha. El mayor porcentaje de cobertura natural se encuentra en la región amazónica y un remanente importante de bosques naturales en la región noroccidental del país, principalmente en las provincias de Esmeraldas, Pichincha, Imbabura y Carchi.
Para el año 2000 la cobertura de vegetación natural fue de 14’503.682 ha, que representa el 58% del territorio nacional, lo que significó una reducción de 1’015.908 ha de cobertura vegetal en relación al año 1990. De este total 11’816.204 ha corresponde a bosque nativo, 1’400.873 ha a páramos, 1’046.364 ha a vegetación arbustiva y 240.240 ha a vegetación herbácea.
En el año 2008 la cobertura de vegetación natural fue de 14’123.637 ha, que representa el 57% del territorio nacional, lo que significa una reducción de 380.045 ha con relación a la cobertura del año 2000. La vegetación natural se divide en bosque nativo 11’307.627 ha, páramos 1’380.755 ha, vegetación arbustiva 1’175.423 ha y vegetación herbácea 259.832 ha. 
El mapa de deforestación para la época 1990 – 2000 se obtuvo a partir del mapa de cambios de uso de la tierra para este período. En el mapa se observa que las zonas de deforestación se concentran las provincias de Sucumbíos y Orellana para la subregión Llanura Amazónica, Zamora en la subregión Vertiente Oriental de los Andes y Esmeraldas en la subregión Costa.
Para el periodo 2000 – 2008 la deforestación se concentró principalmente en el sur del país, en la subregión Vertiente Oriental de los Andes y en la subregión Andes del Sur en las provincias de Zamora y Loja respectivamente y Esmeraldas en la subregión Costa.
La tasa de deforestación anual a nivel nacional alcanzaron los siguientes resultados: para el periodo 1990 – 2000 fue del -0,71%, que corresponde a 89.944 ha/año, mientras que para el periodo 2000 – 2008 se redujo la tasa a -0,66%, que corresponde a 77.647 ha/año que se convirtieron de bosques naturales a otros tipos de uso y cobertura. En términos absolutos, la deforestación disminuyó en 12.297 ha/año entre el primer y segundo periodo de análisis.

Fuente:

Ministerio del Ambiente. 2012. Mapa histórico de deforestación del Ecuador continental.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Políticas nacionales de información geoespacial

Mediante Decreto Ejecutivo No. 2250, el 22 de noviembre del 2004 se crea en Ecuador el Consejo Nacional de Geoinformática (CONAGE), para impulsar la creación, mantenimiento y administración de la Infraestructura Ecuatoriana de Datos Geoespaciales (IEDG), para lo cual el CONAGE debe formular políticas nacionales para la generación de información geoespacial.

La legislación nacional dispone que el acceso a la información, en cualquier formato, que se encuentre en poder de las instituciones públicas o que se haya producido con recursos del Estado, es un derecho de las personas. Por otro lado, el avance de las tecnologías de información y comunicaciones, y el manejo de la información geográfica, obligan a generar lineamientos estratégicos para la producción de información geoespacial para la toma de decisiones del Estado.

El Sistema Nacional de Información (SNI) articula, integra, homologa y transparenta la información que produce el Estado, para lo cual requiere de políticas para orientar la producción de información geoespacial, construidas a través del CONAGE, como herramienta principal para apoyar la creación, mantenimiento y administración de la IEDG.

Las políticas nacionales de información geoespacial se rigen por los siguientes principios:
  • Relevancia: generar información geoespacial necesaria y útil para el país.
  • Oportunidad: la información debe producirse de manera oportuna, para una difusión correcta y adecuada, sujeta a la tecnología y al avance de los sistemas de información.
  • Calidad: producir información con metodologías, estándares, especificaciones y normas debidamente reconocidas.
  • Publicidad y accesibilidad: la información geoespacial debe estar disponible para todo tipo de usuario de acuerdo con las regulaciones del CONAGE.
  • Transparencia: debe reflejarse en el manejo y organización de los datos.
  • Interoperabilidad: posibilita que la información geoespacial fluya entre diferentes sistemas de forma íntegra, consistente y segura.
  • Independencia: la producción de información geoespacial, se desarrolla bajo fundamentos técnicos, libre de factores que afecten la credibilidad y confianza de los usuarios.
  • Descentralización: la producción de información geoespacial, se ejecuta bajo el principio constitucional de administración descentralizada.

En términos generales, las políticas de geoinformación garantizan la generación, procesamiento, disponibilidad, intercambio, actualización, difusión y uso de información
geoespacial, generada a nivel nacional, para proveer el marco general que impulse la creación, mantenimiento y administración de la Infraestructura Ecuatoriana de Datos Geoespaciales (IEDG) y el fortalecimiento del Sistema Nacional Descentralizado de Planificación Participativa (SNDPP).

Para lograr este objetivo, las políticas deberán: 
  • Regular la generación y actualización de información geoespacial en el país.
  • Regular el uso de la información geoespacial.
  • Regular la difusión de la información geoespacial.
  • Regular los mecanismos de entrega, intercambio y venta de información geoespacial.
Políticas de la información geoespacial

















GENERACIÓN Y ACTUALIZACIÓN DE
GEOINFORMACIÓN
  1. La generación de la información geoespacial está supeditada a su demanda y a la disponibilidad de recursos del Estado.
  2. Las instituciones productoras de información geoespacial deben garantizar la interoperabilidad de sus productos.
  3. Todo proyecto que genere información geoespacial debe identificar a los productores, propietarios y custodios de los datos.
  4. La institución debe producir, mantener, actualizar y difundir la información geoespacial, de acuerdo con su competencia.
  5. La información geoespacial debe ser actualizada periódicamente.
  6. Las políticas, normas y estándares institucionales deben estar alineados a los nacionales.
  7. Las instituciones productoras de información geoespacial deben enmarcarse dentro de las especificaciones técnicas y normas vigentes.
  8. Todas las instituciones productoras y/o custodias de información geoespacial deben generar los metadatos.
  9. La calidad de la información geoespacial debe cumplir con normas y estándares nacionales, y documentarse a través de los metadatos geográficos.
  10. Toda información geoespacial debe fundamentarse en los datos geográficos marco.
  11. Toda información geoespacial debe estar estructurada de acuerdo con el catálogo de objetos nacional vigente.
  12. Las instituciones deben contar con una base de datos geográfica.
  13. Cada institución debe responsabilizarse de la calidad de la información que le compete.
  14. Las instituciones deben implementar sistemas de gestión de calidad de la información geoespacial.
  15. Las instituciones deben integrar su información al Sistema Nacional de Información.



USO DE LA GEOINFORMACIÓN
  1. Se debe utilizar la información geoespacial oficial.
  2. Al difundir información geoespacial generada por las entidades públicas se debe reconocer la fuente.
  3. Los propietarios de información geoespacial deben otorgar licencias de uso.






DIFUSIÓN DE LA GEOINFORMACIÓN
  1. La información que posea el principio de publicidad debe cumplir los estándares aprobados por la institución competente.
  2. Las instituciones custodias de información pública deben garantizar el acceso a su información.
  3. Las instituciones con información geoespacial deben dar a conocer que información está disponible para el acceso al público.
  4. Las instituciones con información geoespacial deben contar con una IDE que garantice el acceso a sus servicios, enlazada a la IEDG.
  5. Las instituciones deben compartir las iniciativas, experiencias y actividades relacionadas con la IDE.
  6. Capacitación a los administradores, desarrolladores y usuarios de la IEDG.










ENTREGA, INTERCAMBIO Y VENTA DE
INFORMACIÓN GEOESPACIAL
  1. Los productores deben entregar la información geoespacial en los plazos acordados.
  2. Toda institución del Estado que contrate la generación de información geoespacial debe prohibir la comercialización y distribución de la información, ya que constituye un bien del Estado.
  3. Los productores y/o custodios de información geoespacial deben entregar sus productos, con sus respectivos metadatos.
  4. Cada institución debe establecer su propia política de costos de reproducción de la información.
  5. Se prohíbe la venta o cualquier otra forma de transferencia de la propiedad de la información pública.
  6. La información pública no debe ser utilizada para fines ilegales, ilícitos o que atenten contra la seguridad nacional.
  7. Los formatos digitales que se entrega a los interesados son aquellos que se hallen disponibles. 
  8. Las instituciones deben llevar un registro de la entrega de información.
  9. Los titulares de los derechos de propiedad de productos o aplicaciones, deben ponerlas a disposición de cualquier organismo del sector público.
  10. Para fines académicos y de investigación, la información geoespacial será otorgada de manera gratuita.


FUENTE: REGISTRO OFICIAL No. 269, del 01 de septiembre del 2010